"Mi vida en Instagram es tal cual mi vida, pero un poco más linda”

La afirmación pertenece a Nina, una niña de 11 años, que reflexiona acerca de una foto procesada por ella misma luego de postearla a sus seguidores. La definición de Nina forma parte del artículo "Vivencias infantiles: La vida toda en-redada", escrito por Aldana Duhalde, en la Por Escrito N°12.

"Imaginemos por un rato que somos niños de la escuela primaria y que pasamos entre 6 y 7 años yendo a la escuela día a día. Hoy nos llamamos millennials, aún no manejamos completamente nuestro cuerpo, no conocemos de equilibrios, no sabemos de ponerle el freno a algo que nos fascina. Pero sí tenemos certezas. Somos conscientes de que, mientras tomamos decisiones a través de una pantalla, hay otros miles de millones de niños que están tomando decisiones al unísono. Y que estas decisiones se están relacionando visible o invisiblemente con las nuestras", escribe Aldana Duhalde en la última edición de Por Escrito, la revista temática de Fundación Arcor Argentina, Fundación Arcor Chile e Instituto Arcor Brasil.

Duhalde es licenciada de Ciencias de la Comunicación (UBA), entrenadora del Formato WADADA -noticiero para niños y niñas- presente actualmente en 15 países, docente en

el “Diplomado Internacional en Contenidos Audiovisuales para Público Infantil” Universidad Santiago de Cali, Colombia y en el seminario “Programadores para la Nueva Televisión” Universidad de Avellaneda. También es directora de contenidos de

“Alta Noticia” el noticiero para chicos y chicas de Paka Paka y consultora de la serie “Petit”, creada por Isol y Fernando Salem, entre otras actividades profesionales.

La nota "Vivencias infantiles: La vida toda en-redada" aborda, desde el relato de los propios protagonistas, la realidad de los "millennials, nativos digitales, ciberniños o simplemente seres humanos que crecen en este tecno-siglo. Maravillas y peligros al alcance de un dedo llegan hasta ellos y ellas, desde la cuna, a través de las omnipresentes plataformas audiovisuales".

"'Mi vida en Instagram es tal cual mi vida, pero un poco más linda'. Esto es lo que dice Nina (11 años) cuando reflexiona acerca de una foto procesada por ella misma que acaba de postear a sus seguidores, mientras no quita los ojos de la pequeña pantalla esperando reacciones", cuenta el artículo.

"Se sabe -sigue diciendo- que cada tecnología nace con sus dudas. Puede usarse para construir o para destruir y, como casi todo, depende del contexto, de los para qué, de los cómo y de los en qué medida".

Y apunta: "Quedémonos con el verbo “nacer”. ¿Qué pasa cuando nacemos y, sin aún haber abierto los ojos, un Smartphone nos retrata? Llegamos para sumergirnos en un remolino de cambios permanentes que no dan respiro y que crecen y se complejizan minuto a minuto, como pasa con nuestro cuerpo".

Duhalde explica luego que "este vértigo viene ocurriendo desde hace varios años, y no les da tregua a los analistas para seguir la observación de las transformaciones y mucho menos permite la posibilidad de sacar conclusiones". Señala también, que "de hecho lo que podemos hacer es mantener ojos y oídos abiertos y seguir el asombroso poder de adaptación con el que se mueven los más jóvenes, quienes no solo consumen sino que también demandan esos cambios y, muchas veces, los producen". Y asegura que "Ellos/as son –aunque nos golpee el ego- nuestra única guía. Por eso los buscamos, para poner en primer plano sus comentarios".

VER EL ARTÍCULO COMPLETO EN PRO ESCRITO N°12.