Monitoreo ciudadano: Infancia y espacios públicos en Córdoba

La iniciativa busca promover ejercicios de monitoreo ciudadano de niños y niñas sobre las políticas públicas en relación a los espacios públicos de la ciudad.

"Infancia y espacios públicos en Córdoba. Una mirada ciudadana al espacio público desde la perspectiva de la infancia", es el nombre de la iniciativa que tiene su punto de partida en la zona de Villa El Libertador, en la ciudad de Córdoba. Es impulsada por la Red Ciudadana Nuestra Córdoba, junto con Fundación Arcor y Fundación Avina, en alianza con ONU Hábitat.

El proyecto fue presentado a las organizaciones y vecinos y vecinas de la zona, durante una reunión informativa el pasado 7 de agosto. Las próximas actividades se centrarán en la capacitación a docentes de las escuelas que participan de la propuesta, en la que se utilizará una cartilla titulada "Somos parte".

El objetivo es promover ejercicios de monitoreo ciudadano de niños y niñas sobre las políticas públicas en relación a los espacios públicos de la ciudad. Para ello, los chicos podrán acceder a distintas herramientas con las cuales podrán ejercer su rol de ciudadanos comprometidos con lo público.

"Infancia y espacios públicos en Córdoba" se fundamenta a partir del concepto de que "Ciudad (ciudadanía), participación y espacio público son aspectos que se relacionan al hablar de los derechos de los niños, niñas y adolescentes, aunque no siempre se mencionan explícitamente; sin embargo, estos derechos suponen la inserción social de niños, niñas y adolescentes y ello refiere no solo a los vínculos y relaciones sociales de pertenencia (familia, escuela, comunidad) sino también el ámbito territorial en el que su vida acontece (barrio, ciudad, país). En tal sentido la ciudad constituye el ámbito de realización de los derechos de los niños, niñas y adolescentes y estos derechos no solo suponen garantizar de manera igualitaria el bienestar, sino también generar las condiciones para que niños y niñas puedan ejercer el derecho a participar de las decisiones sobre la ciudad que los afecten".

El planteo, a su vez, se nutre del documento “Un mundo apropiado para los niños”, que presenta metas y objetivos para el año 2015 (UNICEF, 2002, 2003), "entre los que se destaca el poner a los niños primero siempre, escucharlos y asegurar su participación, así como invertir en la niñez como una medida para erradicar la pobreza".

 

Incorpora también como argumento a la Nueva Agenda Urbana (NAU), aprobada en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre la Vivienda y el Desarrollo Urbano Sostenible (Hábitat III) celebrada el 20 de octubre de 2016 en Quito, Ecuador, y refrendada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 23 de diciembre de 2016.

 

La NAU reconoce e incorpora "todos los avances en materia de derechos y desafíos que la humanidad debe abordar, y propone que las ciudades puedan y deban ser el ámbito en el que las transformaciones se pongan en marcha: La Nueva Agenda Urbana incluyó un avance importante al reconocer entre sus ideales, el Derecho a la Ciudad".

 

¿Qué se entiende por el Derecho a la Ciudad? "La posibilidad igualitaria de acceder y disfrutar de la ciudad como un bien público, a ser reconocido como parte de ella, y donde se posibilite la distribución equitativa de diferentes tipos de recursos: trabajo, salud, educación, vivienda, participación, acceso a la información, etc. Por eso, este derecho explicita la dimensión activa de los ciudadanos en el proceso de construcción de la ciudad al entender que se trata del derecho de toda persona a crear ciudades que respondan a las necesidades humanas. Todo el mundo debería tener los mismos derechos para construir los diferentes tipos de ciudades que queremos". Uno de los grupos que la NAU destaca para "incluir y oír sus voces", es el de los niños y niñas.