“A la información tenemos que transformarla en conocimiento”

Así reflexiona el filósofo Carlos Cullen, sobre la impronta de los cambios tecnológicos en la educación. A continuación, la entrevista concedida en el marco del 12º Encuentro Internacional de Educación Infantil, organizado junto con Omep.

Fundación Arcor: ¿Cuál es el desafío de la interpelación ética a niños y niñas en la escuela? 

Carlos Cullen: Dada la situación de esta globalización excluyente, de esta enorme pobreza que estamos sufriendo, insisto en decir que hay que resistir con inteligencia responsable. O sea, buscar alternativas bien argumentadas, bien planteadas, y sobre todo, con mucha responsabilidad. Estar atentos a la interpelación ética del otro en tanto otro. De “todos” los otros, ya que es la base de la justicia: el no violentar la alteridad. 

 

FA: ¿Cuánto modifica la globalización a la acción educativa? 

CC: Esta globalización excluyente sin duda que interviene en la educación, porque exige de las políticas educativas determinadas cosas, y eso se traduce en cuestiones que pasan finalmente a las escuelas, y a las aulas. Un ejemplo de lo que está haciendo este modelo excluyente, que en el fondo está manejado (y este es uno de los grandes problemas del Siglo XXI) donde la soberanía de los pueblos está atravesada por el neocapitalismo. Hablamos de los benditos estándares que están poniendo, que hacen que nos digan (y se siente en el aula) “ustedes están en el sexto lugar”, “tienen que subir”, o cosas por el estilo. Y hay una palabra que se puso de moda, que la acuñó también el neoliberalismo para la educación, que son las “competencias”. En cierto modo, está bien superar la mera idea de los objetivos tradicionales de la planificación. Pero detrás de la idea de competencias, lo que están pensando es en educar competentes para este mundo globalizado. Si las competencias no atienden a la inclusión socioeducativa de los niños y de las niñas, mejor hablemos de otra cosa. 

 

FA: ¿La velocidad en los cambios tecnológicos tiene efecto sobre el acto de educar? 

CC: No confundir conocimiento con información. A la información la necesitamos, pero hay que transformarla en conocimiento. Esa es la tarea de la escuela, y de la universidad, y del trabajo docente. 

 

FA: ¿Por qué se jerarquizan determinados sabes en detrimento de otros? 

CC: Hay una jerarquización que hasta el día de hoy sigue siendo muy fuerte. Y hay que resistirse. ¿Cómo le llaman en las escuelas? Las “materias especiales”. Y no es lo mismo que un nene o nena llegue a su casa y diga “mamá, papá me saqué un cero en matemática, que le diga me saqué un cero en educación física”. Es terrible, eso es una una gran asignatura pendiente. Lentamente se va reaccionando. Simultáneamente con describir estas cosas terribles me gusta aludir, porque mi experiencia es muy fuerte, al hecho de que hay lugares donde se está haciendo un esfuerzo muy grande por modificar esto. Y hay que rescatarlos, escucharlos, atenderlos.